Denuncian despidos en el sector financiero privado. Más de 1.000 trabajadores en Seguro de Paro.
Se denuncia el manejo que hacen las empresas con los trabajadores al seguro de paro, financiando con eso su reestructura y la compra de otras empresas con ese dinero, así con el sector Banca Privada que ha avalado esta política.
El dirigente bancario Alvaro Legaspi “Los despidos fueron incentivados, denunciamos que las empresas están “currando” enviando al seguro de paro y a su vez compran otras empresas. Además está el silencio cómplice del Concejo de Banca Privada” señaló.

COMUNICADO DE LA COORDINACIÓN PARA EL CAMBIO DE AEBU ACERCA DEL SISTEMA FINANCIERO PRIVADO
Ante la ausencia de denuncia por parte del Consejo del Sector Financiero Privado (CSFP) y de la mayoría del Consejo Central de nuestro sindicato, comunicamos y rechazamos enfáticamente la situación de envíos a seguros de paro y reestructuras encubiertas por la pandemia en las empresas del sector financiero privado, con las mismas ganancias o mayores que el año anterior a la pandemia. Así como la expansión de sus negocios mediante adquisición de empresas mientras mantenían personal en el seguro de desempleo.
En el sistema financiero desde abril-mayo del 2020 hasta la fecha, estuvieron en el seguro de desempleo aproximadamente mil trabajadores, con pequeñas oscilaciones, de manera parcial o total. La inmensa mayoría pertenecientes a las administradoras de crédito (de propiedad de los bancos) y las transportadoras de caudales, aunque también los hubo en Anda, Cooperativas y CND.

En Prosegur flexibilizaron convenios colectivos y enviaron trabajadores al seguro de desempleo mientras la empresa adquiría a Red Pagos como anteriormente incorporó a Catur y Servitec. En Créditos de la Casa (Retop SA, propiedad de Santander) enviaron al seguro de paro trabajadoras que aún permanecen en el mismo con posteriores despidos incentivados para un grupo de integrantes del sindicato, mientras la empresa compraba la firma de pagos móviles “Paganza”. El grupo económico Santander con sus colaterales, Creditel y Créditos de la Casa mantuvieron ganancias en el entorno de los 100 millones de dólares anuales, cifra casi idéntica al 2019. Incluso incentivando despidos en el propio Banco a un grupo de 19 trabajadores (17 afiliados), los cuales obviamente no fueron sustituidos por nuevos ingresos.
Pronto (propiedad de Scotiabank) también ha enviado trabajadores al seguro de desempleo, y si bien no reporta sus ganancias individualmente, están incluidas en las de Scotiabank, quien mantuvo sus ganancias del año anterior.

En los casos de Prosegur y Pronto, la Comisión Representativa planteó enfrentar los ataques de las patronales mientras el Consejo del Sector Financiero Privado actuó en oposición a sus planteos, colaborando con las empresas. En Crédito de la Casa tampoco se opuso resistencia, incluso el Consejo impulsó propuestas de traslados de 500km a cambio de $16.000 para conservar el puesto de trabajo y sin ningún tipo de movilización. El 5/1/21 el Consejo Central recibió una carta del seccional Tacuarembó del 21/10/20 solicitando la incorporación a la bolsa de trabajo de Aebu a las compañeras desvinculadas, obteniendo una respuesta negativa.
Lo anteriormente denunciado, nos deja un sabor amargo como uruguayos y como integrantes del movimiento sindical en general y del sistema financiero en particular.
Como uruguayos, una vez más asistimos a que el pueblo uruguayo sea quien financie tanto las ganancias de estas empresas en la toma de créditos a intereses exorbitantes, así como los fondos públicos de los seguros de paro, herramienta que deberá ser asistida a la brevedad mediante impuestos o toma de deuda externa. Además, dejan de aportar a la seguridad social y a la CJPB (Caja Bancaria) en particular.
Como integrantes del movimiento sindical, rechazamos el sindicalismo conciliador que desmoviliza, mediante la desideologización sobre la lucha de clases a las y los trabajadores, y transa con quienes no hay que transar. No aceptaron una movilización en conjunto de todo el sindicato con la Banca Oficial y sigue sin convocar a una asamblea del sector privado después de 22 años.
Nuestro sindicato, que mueve el sistema financiero de cuyo funcionamiento depende el sistema capitalista, es una herramienta que debemos rescatar organizándonos desde las bases, en los lugares de trabajo, con democracia sindical e independencia de clase para enfrentar a las patronales y a la burocracia sindical.
FUENTE: EL ECO


